Uno de los mayores temores de las personas que escriben un libro es poder proteger sus ideas para evitar posibles plagios. En este blog ya hemos hablado en varias ocasiones de cómo proteger una obra. Puedes ver las entradas dedicadas a los requisitos legales de un libro: ISBN, Depósito Legal y Aspectos Legales para escritores.

Pero, ¿es posible proteger tus ideas antes de que sean publicadas? Tenemos la manía de no pensar en la seguridad de nuestras ideas hasta que aparecen los problemas, así que le he trasladado esta misma pregunta a Caribay, de Marcacraft. Caribay es abogada especializada en propiedad intelectual y desde Marcacraft asesora y cuida de creativos, bloggers y emprendedores para que puedan mantener a salvo sus ideas y cumplir con la legalidad en todos sus proyectos. Además en su blog y podcast tienes mucha información contada de forma sencilla. ¡Qué ya sabemos que el lenguaje legal se las trae!

Te recomiendo que leas el artículo hasta el final, porque Caribay ha preparado una sorpresa que te facilitará el camino de proteger tu obra. ¡Te dejo con ella! 

 

¡Hola!

Cuando Guiomar me invitó a escribir artículo relacionado con propiedad intelectual, me sentí súper halagada, no sólo porque sé que Culbuks tienen en cuenta todos y cada uno de los detalles alrededor de un libro, sino porque por mi formación como abogada especializada en Propiedad Intelectual conozco la necesidad que tienen los creadores, y en este caso escritores, de entender con un lenguaje sencillo las cuestiones legales que afectan a su actividad. Así que como todo tiene un principio, vamos a ver cuál es el momento en el que debes comenzar a proteger tu libro y luego me cuentas en los comentarios que te pareció el tema. Veamos.

¿Cuándo debo empezar a proteger mi libro?

Desde el momento que tu idea ve la luz, es decir, desde que escribes el libro en tu cuaderno, ordenador, o donde sea que lo hayas escrito, así sea una frase nada más, tus textos ya están protegidos por derechos de autor.

Y tú me dirás: «Peroooo, ¿hace falta que lo haga público como tal?»
Pues te lo respondo con un ejemplo. Viajemos en el tiempo, imaginemos que unos años atrás, J. K. Rowling se levanta de su asiento en el tren, deja su cuaderno con toda la historia de Harry Potter y un sujeto –que llamaremos F.Z. Waret (inventado al 100%)–, encuentra ese cuaderno y lo transforma en un libro. ¿De quién crees que es la autoría? De J. K. Rowling ¿verdad? No hay duda alguna.

La respuesta a la pregunta del millón es:
la manifestación de tu creatividad no tiene porque ser divulgada
para ser protegida.

Si encontramos escondido un cuadro de Salvador Dalí, el cual nadie conocía, no quiere decir que haya perdido su autoría o que yo pueda decir que lo pinté. (¡Jajaja! con lo mal que dibujo).

La mejor opción si quieres proteger tu obra según la vas creando es no mostrársela a nadie hasta el final. Pero si compartes tu ordenador, o eres el tipo de persona que se va dejando las cosas en el tren, o si compartes tus avances con tus colegas de trabajo, lo mejor es que vayas protegiendo lo que vas redactando. Y esto no significa que tiene que ser perfecto o el resultado final listo para ser impreso. Los borradores también tienen su corazoncito y merecen ser cuidados.

Protege tu libro antes de que sea un libro

Si estás pensando registrar solamente en el Depósito Legal, porque «para eso existe» y es suficiente para proteger los derechos de autor, hay un detalle muy importante que tienes que tener en cuenta. Lo que vas a depositar debe ser un libro físico que ya ha sido publicado, que vas a distribuir o comenzar a vender. Evidentemente, tus borradores, tus primeros escritos, antes de que pasen por las manos de Culbuks, no pueden encajar en el Depósito Legal y tendrás que descartarlo como protección de tus ideas.
¡Ojo! El registro en el Depósito Legal sí puede ayudar a respetar la propiedad intelectual de los autores pero solamente de los libros que estén en su custodia. La idea es que protejas tu libro, antes que sea un libro.

 

Las herramientas que tienes a mano para proteger tus ideas.

Para que tus palabras estén resguardadas tienes dos opciones: Safe Creative o el Registro de la Propiedad Intelectual (RPI). Las dos te ofrecen algo esencial al momento de reclamar un plagio: una prueba con fecha cierta de cuándo se te ocurrió ese texto, lo que hace presumir que eres el autor. ¿Por qué esto es importante?

Porque en temas de derechos de autor lo que interesa no es quien registre, sino quien demuestre que tuvo primero la idea.

Puedes usar los dos perfectamente de manera simultánea, no son agua y aceite, viven felices ya sea juntos, o solos.

La mejor opción para proteger tus ideas

Pues… depende. Como estamos hablando de los borradores de tu libro, de los libros que aún no lo son, te diré las diferencias para este caso específico, para que tú puedas decidir qué es lo que más te conviene.

  • El RPI requiere pagar unas tasas y un procedimiento más complejo.
    Pongamos un ejemplo calculando el coste de registro para tu borrador. Si registras cada capítulo -digamos que van a ser 10 en total- a 13,20€ cada actuación (sin que importe si es una nueva o la modificación de una que ya registraste) pagarás la misma tasaEstamos hablando entonces de 132€.
  • En cambio, en Safe Creative tienes la opción de crear una cuenta gratuita, que tiene unas características básicas que te sirven perfectamente para poder incluir aquí tus primeras líneas. Sin embargo debes saber que estas primeras líneas, si alguien las busca, serán de conocimiento público, por lo que si deseas que sean top secret, tendrás que contratar una cuenta profesional. Una de sus ventajas es que podrás elegir que tus registros sean privados, por un costo anual de 72,60€, que sigue siendo más económico que la otra opción, y dará igual que escribas 10 capítulos o 100.

Ambos procedimientos los puedes realizar online, pero para el RPI hay requisitos técnicos muy específicos, como la necesidad de un certificado digital. En Safe Creative bastará con que tengas internet.

Tú decides cual te gusta más y cual es la mejor opción para ti.

Como has visto, en todo lo que tiene que ver con propiedad intelectual es importante la prevención, para luego no lamentarnos cuando alguien se apropia de nuestras ideas y sobre todo del trabajo y el esfuerzo que nos ha costado desarrollarlas.
Y recuerda que si ya estás escribiendo un libro, tu borrador también se puede proteger.

Caribay Camacho.
Marcacraft

¿Has llegado hasta aquí? ¡Bravo! Aquí tienes tu recompensa.

Si tienes interés en registrar tus borradores en Safe Creative, Caribay te ha dejado un tutorial para que puedas usarlo paso a paso. ¡Espero que lo disfrutes!

 

¿Qué te ha parecido? ¿Sabías que podías registrar tu borrador para mantenerlo a salvo?
Me encantaría que me cuentes que haces para proteger tus ideas o si conoces de cerca algún caso de plagio.
Y si tienes alguna duda, lánzala que seguro que Caribay está dispuesta a ayudarte.